A partir de la contextualización y caracterización exploratoria del territorio que hemos hecho, podemos señalar que las agendas de paz de las mujeres en las elecciones locales del 2023 pueden verse impactadas principalmente por tres actores/factores: 1) la presencia de actores armados en los territorios; 2) partidos políticos con agendas en contra del Acuerdo de Paz con las FARC-EP y en contra de las actuales negociaciones con los diferentes actores armados; 3) clanes y familias políticas tradicionales.
Grupos armados
Los grupos armados en Colombia se incrementaron, fortalecieron y ampliaron su accionar en el país entre el 2021 y 2022 (Indepaz,2023) las consecuencias del aumento en la presencia y control territorial de grupos armados han sido múltiples y los riesgos para quienes construyen paz siguen en aumento.
En los territorios de Cartagena, Arjona y Margarita los grupos armados organizados son las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) o Clan del Golfo, herederas de los grupos paramilitares, y, específicamente en Margarita además de las AGC hace presencia el Ejército de Liberación Nacional (ELN), este último se encuentra actualmente negociando la paz con el Gobierno de Petro.
Un aspecto que ha señala la Misión de Observación Electoral (MOE) en múltiples de sus informes, es que, en años electorales, justamente los meses previos a las elecciones y el mes de las elecciones, tiende a incrementarse la victimización letal y no letal en contra de líderes sociales, políticos, comunitarios, defensores de derechos humanos y candidatos. Además, se tienden a presentar más hechos de violencia en las elecciones locales que en las elecciones de carácter nacional, como se puede apreciar en la gráfica anterior. Precisamente de los factores de autocuidado y protección a tener en cuenta para todas las candidatas del proceso de Actoria Política es este aspecto: en las elecciones locales en Colombia, los riesgos para los candidates aumentan considerablemente, producto de amenazas de actores armados, o, elites políticas que subcontratan actores armados para el ejercicio de la violencia.
Partidos políticos tradicionales
Cuando se firmó el Acuerdo de Paz con las FARC-EP y se realizó el plebiscito para legitimarlo, surgió un fuerte movimiento de oposición que promocionaba el “No”. Los detractores estuvieron abanderados por el expresidente Álvaro Uribe, que se lanzó al Senado en 2014 con su nuevo partido, el Centro Democrático, el cual tenía una fuerte bandera en contra el proceso de paz y contra el Gobierno de Santos. De igual forma el rechazo incluía a una parte del Partido Conservador y algunos sectores cristianos (EOM,2023). La mayoría de estos partidos, sobre todo el Centro Democrático, sectores del Partido Conservador, sectores de Cambio Radical, el MIRA y sectores cristianos radicales, a fecha de hoy siguen oponiéndose a la implementación de muchos aspectos del Acuerdo de Paz, sobre todo en aspectos como la divulgación de los informes de la Comisión de la Verdad, los procesos adelantados por la Jurisdicción Especial de Paz en contra de agentes del Estado y terceros civiles del territorio bolivarense que cometieron posibles crímenes de guerra y de lesa humanidad, así como a los procesos de restitución de tierras adelantados desde el 2011 gracias a la Ley 1448 de 2011 – Victimas y Restitución de Tierras. Además, estos partidos se oponen a la iniciativa de Paz Total que propone el Presidente Gustavo Petro. La oposición a estos procesos podría significar dificultades para implementar a nivel local el acuerdo y realizar procesos de reconciliación y reparación a víctimas a nivel local.
La suma de grupos armados organizados en los territorios, así como partidos políticos que recurren a prácticas como el clientelismo, la compra y venta de votos, el trasteo de votos, etc, genera que varios municipios de Bolívar se encuentren en lo que la MOE denomina riesgo electoral, como se puede ver en el mapa de la parte superior. Además, como se evidencia en el mapa, el departamento de Bolívar presenta los tres tipos de riesgo: bajo, medio y extremo.
Clanes y familias políticas
Como pudimos apreciar en el contexto del departamento y los municipios, la gobernación, algunas alcaldías y concejos municipales se encuentran capturados no solo por partidos políticos tradicionales, sino por clanes y familias políticas tradicionales, ya sea con alcance regional o solamente municipal, las cuales han estado vinculadas con escándalos con el de la parapolítica, o, algunos de sus integrantes han sido destituidos e inhabilitados por faltas disciplinarias o irregularidades electorales.
Algunas de las familias, clanes, casas políticas y barones electorales más fuertes y persistentes en los Bolívar y algunos de sus municipios han sido estudiados en distintas investigaciones (Mercado, 2019, 2020, 2022) a través de la categoría de Estructuras políticas regionales y Estructuras políticas locales. Tomando algunos de los elementos que Robert Dahl (1957) utiliza para analizar el poder político, se puede decir que la estructura política es un conjunto de actores, recursos de poder (dinero, bienes públicos, violencia, tradición, etc.) y relaciones de poder (cooptación, corrupción, coerción, clientelismo, nepotismo, etc.) que se desarrollan en un determinado territorio. La estructura es regional cuando los actores, sus recursos y relaciones de poder afectan a más de un municipio localizado en la región o departamento, como el Clan de los Garcia Romero, los Blel, Emilse Lopez, las estructuras políticas de Sandra Villadiego y su esposo condenado por la parapolítica Miguel Ángel Rangel, por ejemplo. Por su parte la estructura es local cuando los actores, sus recursos y relaciones de poder se concentran principalmente en un solo municipio, lo que no descarta que tengan relaciones con estructuras regionales, o pretensiones regionales.
En ese orden de ideas, las candidatas del proceso de Actoría Política tienen que tener en cuenta que enfrentaran no solo a clanes y familias políticas tradicionales, con fuertes redes clientelistas a nivel municipal, sino que también, muchas de estas estructuras política locales estarán apoyadas por clanes y familias políticas del orden departamental, es decir, estructuras políticas regionales, las cuales, al tener el control de los directorios departamentales y municipales de los principales partidos políticos, otorgaran avales a los integrantes de este tipo de familias. Se recomienda contactar partidos políticos que no estén cuestionados a nivel departamental o municipal y con los que haya afinidad ideológica y/o coincidencias programáticas, o, iniciar el proceso a través de un grupo significativo de ciudadanos.