De acuerdo con los puntos avanzados hasta el momento se han esbozado algunos elementos que se suman a la mirada contextual desde distintas dimensiones (lo político, lo local, los actores, la caracterización de lo departamental y municipal, lo que tenemos a favor, lo que tenemos en contra como lideresas y en las Agendas de paz).
Tales avances nos han servido para llegar hasta aquí con una mirada actualizada para plantear algunas estrategias de incidencia, las cuales deben pasar por una planificación participativa para la incidencia política.
A continuación se enuncian algunos elementos que debemos tener en cuenta como parte de nuestras estrategias para la incidencia.
Tener en cuenta esta primera lectura del espacio es importante para precisar cuáles son las herramientas con las que debemos contar para desempeñar un buen ejercicio de incidencia y qué estrategias debemos aplicar para que las propuestas e intervenciones en clave de género sean puestas en la discusión. Lo mencionado anteriormente se puede complementar con los siguientes puntos:
Partiendo de que la incidencia política es un ejercicio de democracia real donde la participación ciudadana juega un rol importante, las mujeres también se sitúan desde la palabra, la crítica y la propuesta para contribuir a la consolidación de procesos democráticos desde sus organizaciones hasta en los
espacios de participación.
En este sentido, las mujeres inciden sobre situaciones que se desean mejorar, cambiar, replantear y transformar. Es por ello que, otro momento debe enfocarse en identificación de la situación o problemática en la cual queremos incidir, para saber cómo proceder. Algunos elementos para tener en cuenta en este tema:
Si bien en nuestro medio hay una multitud de situaciones que nos preocupan, debemos priorizar sobre qué problemática queremos incidir. De acuerdo con el mapeo elaborado por las mujeres surgieron algunos temas como por ejemplo:
Con la identificación de las diversas problemáticas, el problema también debe analizarse para saber cuáles son las causas y consecuencias que lo propician, para precisar cómo nos afecta y poder incidir desde un argumento sostenido en experiencias de las mujeres frente a esta situación.
Qué actores son aliados para incidir en la propuesta. Cuáles son indecisos, u oponentes y qué intereses tienen. ¿Cuál es su grado de influencia o poder para que se logre la propuesta o que al menos se visibilice la situación? Como parte de la estrategia de incidencia, si bien es importante concretar los puntos sobre los que queremos incidir, también es indispensable plantear una posible propuesta con la que se pueda dar solución al problema desde un enfoque de género. Dicha propuesta debe orientarse a responder:
¿Qué se quiere lograr?
¿Cómo se quiere lograr?
¿Cuál es el espacio de decisión en el que se debe socializar esta propuesta para que sea tenida en cuenta?
¿Para cuando se quiere lograr?
De esta forma, las mujeres que inciden partirán de unos puntos clave para que sus propuestas sean aterrizadas a la realidad del contexto en que se participa.
Una vez identificado el espacio de incidencia, el problema, y formulado una serie de propuestas, es importante tener presente nuevamente un mapeo de actores que influyen en la instancia de decisión para que las propuestas se lleven a cabo, o que se socialicen otras. En este mapeo será clave reconocer:
Qué actores son aliados para incidir en la propuesta. Cuáles son indecisos, u oponentes y qué intereses tienen.
¿Cuál es su grado de influencia o poder para que se logre la propuesta o que al menos se visibilice la situación?
Ahora bien, el mapeo de actores, de la problemática, la formulación de la propuesta y demás puntos deben pensarse en simultaneo con
unas estrategias para comunicar e incidir en los espacios, tales como el cabildeo, la socialización y la integración de la población afectada, sensibilización frente al tema y canales de información.
El cabildeo es una estrategia para persuadir en la instancia de decisión, mediante ella se comunica la propuesta. Ahí será importante conocer cuáles son los intereses de los actores del espacio. Y es un ejercicio que debe partir de la definición de los objetivos y metas, las posiciones de los demás actores y desarrollar los argumentos de las propuestas con las que se desea incidir.
En este segmento de relacionamiento con actores es importante definir cuáles son nuestros principios frente a los que no cedemos y que no podemos negociar. Y sobre cuáles otros puntos podemos ponernos de acuerdo o negociar.
La socialización y la integración de la población afectada, cuando las mujeres hacen incidencia suelen hacer un análisis previo de la situación y ésta generalmente se manifiesta en el diálogo organizativo y con la población que está afectada. Asimismo, cuando la problemática haya sido situada en el
escenario de incidencia se debe comunicar para que se construyan o fortalezcan las redes de incidencia con los actores afectados. En este caso, que se fortalezcan las redes de mujeres. Crear comités de trabajo e impulso cuando la propuesta o Agenda que se quiera incidir ya esté construida, para hacerle seguimiento.
Sensibilización frente al tema, aquí es importante compartir información y hacer un ejercicio de concientización de la problemática y propuesta, esto es relevante en el sentido de que se sensibiliza y educa en función de atraer una fuerza social que puede llegar a influir en la toma de decisión sobre la
implementación de la propuesta.
La comunicación es otro de los elementos estratégicos para situar la Agenda de las Mujeres en la agenda pública, respaldar ante escenarios públicos las propuestas de las mujeres. Desde este punto también se realizan ejercicios para acercarse a medios de comunicación para que la agenda llegue a diversas audiencias.
Como se ha detallado a lo largo del documento, se han planteado diversos análisis que contribuyen a un ejercicio informador de incidencia política que parta del reconocimiento de los distintos escenarios, actores, lectura de los espacios, definición de principios inamovibles de las mujeres, preguntas guía a tener en cuenta y algunas estrategias que se pueden sumar a los ejercicios colectivos que realizan las mujeres en sus municipios.